Se dice que la carretera que lleva a Orizaba es bastante peligrosa, la neblina está presente gran parte del camino, y el barranco que la rodea no facilita mucho su tránsito.

Eran las tantas horas cuando el chofer de una línea comercial cubría su ruta a Veracruz, cuando de pronto encuentra orillado y con las intermitentes encendidas a un autobús de la misma línea. El chofer se detiene para saber que sucedió.

Desciende del autobús y se encuentra con su compañero al cual le pregunta si se encuentra bien, el compañero le responde que su unidad se descompuso y le pide de favor que lleve a los pocos pasajeros que trae a la terminal. El chofer acepta, y el traspaso de pasajeros junto con su equipaje se realiza sin ningún problema, este continúa su camino hacía la central.

Inmediatamente después de arribar, el chofer acude al área de servicios solicitando ayuda para el compañero de la unidad descompuesta. El encargado de servicios comienza a reír cuando el chofer le dice el número de la unidad, este no entiende cual es el motivo de mofa, el encargado de servicios le explica que el número de la unidad reportada no existe, mejor dicho, ya no existe.

La persona encargada de servicios explica al asombrado chofer, que ese camión volcó en el mismo km en el que lo había encontrado hace ya algunos años, y nadie había sobrevivido al accidente. El chofer incrédulo, ansiosamente le dice que eso no puede ser cierto, ya que en su autobús viene el pasaje que recogió de la carretera.  Ambos se dirigen al interior del mismo para verificarlo, pero en el únicamente viajaban los pasajeros originales.

El asombro del chofer fue tal que en ese instante sufrió un desmayo.

Se le pregunto a los pasajeros si habían visto lo relatado por el chofer, pero todos dijeron haber estado dormidos sin percibir lo sucedido.

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